miércoles, 20 de junio de 2018

África, Aquarius y Médicos Sin Fronteras

Imagen utilizada por la firma Benetton.
Estos últimos días ha sido noticia la travesía de la flotilla del Aquarius, barco de búsqueda y rescate operado por SOS MEDITERRANNEE en colaboración con Médicos Sin Fronteras (MSF). El buque recogió a 629 inmigrantes en las costas libias. La periodista de RNE Sara Alonso, que viajó a bordo del Aquarius, ha detallado las 27 nacionalidades de las 629 personas acogida por España, prácticamente procedentes de toda África:

Sudán: 152, Nigeria: 148, Eritrea: 60, Sudán del Sur: 49, Argelia: 43, Ghana: 30, Guinea Conakry: 22, Sierra Leona: 20, Senegal: 13, Gambia: 11, Marruecos: 11, Mali: 11, Costa de Marfil: 11,Pakistán: 11, Togo: 9, Camerún: 6, Somalia: 5, Etiopía: 5, Guinea Bissau: 4, Bangladesh: 3, Chad: 3, Comores: 2, Afganistán: 1, Níger: 1, República Democrática del Congo: 1 y Liberia: 1. 

Menos publicitado, el Programa de Desarrollo de la las Naciones Unidas hizo público en fechas recientes un estudio titulado “Viaje hacia el extremismo en África: motores, incentivos y punto detonante del reclutamiento” (1) que fue presentado en la capital etíope, Adis Abeba. Para su elaboración, a lo largo de dos años, los autores entrevistaron a 495 reclutas voluntarios de organizaciones extremistas como Al-Shabaab y Boko Haram.

Sus conclusiones; entre 2011 y 2016, el extremismo violento causó 33.300 víctimas mortales en Africa, así como “un amplio desplazamiento, creando situaciones de necesidad humanitaria agudas y críticas”, cita el informe.

En él se enumeran los grupos extremistas más activos en el continente como Al-Qaeda en el Magreb Islámico, Yama’at Tawhid Wal Jihad fi Garbi Afriqqi a (Movimiento para la Unidad y la Yihad en África Occidental, Mujao), Jama’atul Ahlus Sunnah Lidda’awat wali Jihad (Boko Haram) y Ansari en Nigeria y Camerún, Harakat al-Shabaab al-Mujahideen (al-Shabaab) en África Oriental e incluso el Lord’s Resistance Army (LRA) en África Central.

El estudio también indica que:

“Grupos más pequeños afiliados a la actividad violenta extremista han emergido, con las actividades de muchos grupos que se dispersan a través de las fronteras estatales en los países vecinos, generando nuevos grupos e individuos prometiendo lealtad ya sea a grupos primarios o a ideologías relacionadas, por ejemplo, en Camerún, Kenia, Mali y Níger, entre otros”.

Ni que decir tiene que estos asuntos no son del interés de los medios europeos, como casi todo lo concerniente a África, pues los ciudadanos europeos siguen confiando en la “buena reputación y el altruismo” de ONG´s como MSF, las cuales actúan en favor de sus propios intereses y siguiendo la agenda diseñada desde lejanos despachos.

Sin embargo sus conclusiones dejan fuera decenas de conflictos en África que son igualmente causa de la situación actual.

Mozambique
Obvia también el surgimiento de nuevos grupos yihadistas en países como Mozambique; en éste país podemos hablar ya de la implantación del grupo yihadista Al Sunnah wa Jama'ah, también conocido como Al-Shabaab (La Juventud), supuestamente sin conexiones con el movimiento somalí del mismo nombre.(2)

Quema de casas, decapitaciones y ataques indiscriminados son el sello de este nuevo grupo asentado en la provincia de Cabo Delgado ( norte de Mozambique y fronteriza con Tanzania), donde los últimos años se han descubierto enormes reservas de petróleo y gas.

De nuevo, parece querer quitársele importancia a un problema que es global, aduciendo a factores, sociales, económicos y políticos locales y recurriendo a la denominación de “insurgencia islamista”.

Etiopía, Egipto y Sudán; Gran Presa del Renacimiento Etíope
Uno de los principales puntos de conflicto en África, cuyas consecuencias podrían tener efectos incalculables, es la construcción de la Gran Presa del Renacimiento Etíope (GERD, en inglés) cuyas obras comenzaron en 2011; una vez finalizada será la mayor obra hidráulica a lo largo del Nilo, y tanto Egipto como Sudán temen que su suministro de agua se vea afectado.

Egipto se ha opuesto siempre (amenazando incluso con una guerra a Etiopía) al levantamiento de la presa en el Nilo Azul, afluente del Nilo, ya que el país depende casi enteramente de ese caudal, ya de por sí insuficiente.

Egipto teme que dicho proyecto termine afectando su agricultura, mientras que Etiopía considera que la represa es crucial para su desarrollo nacional.

Recientemente parece haberse avanzado hacia una solución consensuada, puesto que tras una cumbre en el Cairo, el primer ministro etíope, Abiy Ahmed, y el presidente egipcio, Abdel Fattah al-Sisi, informaron que habían alcanzado un acuerdo que incluye a Sudán, para establecer un fondo para la infraestructura en los tres países.(3)

Rep. Centroafricana
Por ejemplo, el estudio no resalta la continuada violencia en la República Centroafricana (tercer país más pobre del mundo a pesar de sus ingentes riquezas naturales) en guerra civil y donde las milicias 'anti-Balaka se enfrentan a los milicianos musulmanes Seleka incluso en las calles de la capital, Bangui.
 
 Camerún
Igualmente poco o nada publicitado es el conflicto interno que se desarrolla en Camerún;

Existe una respuesta militar del gobierno frente a los separatistas de sus dos regiones de habla inglesa, que ttratan de alcanzar un estado independiente; Ambazonia (entidad que no ha sido reconocida internacionalmente) y con una población anglófona que representa alrededor de una quinta parte de la población de 22 millones de Camerún.

Dicho conflicto, de larga data y heredado del proceso de descolonización, apenas es conocido por la población europea; un ejemplo más del nulo interés de la prensa occidental por nada que proceda de África y no se ajuste a su agenda geopolítica actual o a intereses económicos concretos.

Pero no para Amnistía Internacional, cuyo foco se centra en la represión gubernamental ordenada por el Presidente Paul Biya:

"Las violaciones de derechos humanos cometidas por las fuerzas de seguridad y las autoridades camerunesas también han contribuido a la creación de un clima generalizado de temor, que, en cierta medida, ha llevado a una creciente sensación de alienación entre las comunidades en las regiones de habla inglesa. Como resultado de estas operaciones de seguridad y la violencia, más de 150,000 personas se han convertido en desplazados internos, donde viven en lugares remotos”.(4)

Lo que Amnistía Internacional obvio intencionadamente , seguramente en pos de los mismos oscuros intereses que alcanzan a todo el planeta, es lo que afirma el grupo de expertos International Crisis Group; al menos 120 civiles y 43 miembros de las fuerzas de seguridad han sido asesinados desde finales de 2016 por estos separatistas anglófonos.

Nigeria
La ONU tampoco parece tener en cuenta que el conflicto en Nigeria no solo implica al sanguinario Boko Haram, que también ha hecho de las regiones fronterizas con Camerún, Chad o Níger su zona de operaciones, sino también al ISWA (Islamic State in West Africa), una escisión de Boko Haram que se formó en 2016, que opera en el norte del país y en las porosas regiones fronterizas con Níger y Chad.

En Nigeria operan también los denominados “fulani”; pastores nómadas, de ideología islamista radical y que rivalizan con Boko Haram en cuanto sus atrocidades y niveles de violencia, causando miles de desplazados y sembrando el terror en varias regiones del país.

Tampoco resultan de interés para la prensa occidental la violencia desatada en el Congo desde hace décadas y detrás de la cual siempre encontramos transnacionales interesadas en el control de los vastos recursos allí presentes; el conflicto abierto en Mali con facciones islamistas activas, los problemas de Kenia en su frontera con Somalia con constantes incursiones de grupos terroristas en su territorio o la propia Somalia, un estado fallido y dividido en territorios autónomos entre sí y donde encontramos presencia militar de países como EE.UU, Francia, Israel, Emiratos Árabes, Turquía etc..amén de la propia Al Shabab somalí.

¿Cuántas líneas han dedicado los medios de comunicación occidentales a tratar, siquiera brevemente, alguno de estos conflictos?

El origen; Libia 2011.
Podemos observar que entre estas personas llegadas a Valencia no hay ni un solo inmigrante procedente de Libia, de donde sin embargo partieron en su gran mayoría. Nos recuerda que África es un continente absolutamente olvidado y marginado en prácticamente todos los medios de comunicación occidentales, para los cuáles el continente africano sólo es noticiable cuando se corresponde con las agendas de las ex potencias coloniales; el caso más sangrante se corresponde con la campaña de propaganda bélica desplegada por los mass media occidentales contra Libia en 2011, “convenciendo” a la opinión pública de la absoluta maldad del régimen del Coronel Gaddafi y la imperiosa necesidad de actuación militar por parte de EE.UU, sus socios de la OTAN y el apoyo catarí.

El resultado es por todos conocido; la destrucción absoluta de infraestructuras clave que situaban a Libia como el país con mayor nivel de vida en África, amén de la muerte estimada por algunas fuentes en más de 100.000 personas, si bien el nulo interés por aspectos humanitarios o por la reconstrucción y estabilización del país mostrado por los países causantes de ello dificulta enormemente una valoración más exacta de las pérdidas humanas y económicas.

España, en aquellos momentos con un gobierno del mismo signo político (PSOE) que el que ahora acoge a los refugiados del Aquarius, apoyó de manera entusiasta la agresión a Libia implicando militarmente a España en dicha guerra. Es más, el entonces Jefe de Estado Mayor de la Defensa y consejero OTAN del Consejo de Estado de España hasta diciembre de 2011, el general Julio Rodríguez, fue candidato al Congreso de los Diputados en las listas de Podemos 2015 y en 2016, ostentando actualmente el cargo de secretario general de Podemos en la ciudad de Madrid.


Que dicho partido de reciente creación, Podemos, que se presenta a sí mismo como supuesta alternativa de izquierdas, escoja a alguien como el general Rodríguez debería bastar para hacerse una idea de la total uniformidad y alineación de todos los grandes partidos españoles sin excepción, con los intereses de la OTAN.

Como reveló Wilileaks (5), la estación de la CIA en Madrid envió a Washington ,con fecha 18 de julio de 2008, un informe donde avala la “lealtad” de Julio Rodríguez tras los cambios en la cúpula militar española:

"La Oficina [de EE.UU.] de Madrid de Cooperación para la Defensa ha trabajado ampliamente los dos últimos años con el Teniente General Rodríguez, cuando era Director de Planes y Programas del Cuartel General del Ejército del Aire. Todos los programas militares de ventas al extranjero fueron coordinados y dotados con personal de su oficina. Rodríguez es el Director Nacional de Armamento español en la OTAN. Ha colaborado estrechamente con el Representante de Estados Unidos OSD AT&L), el Sr. Young en varios programas de compras de la OTAN. El General Rodríguez ha visitado Estados Unidos, y se reunió en 2007 con el Vicesecretario de Defensa (Viceministro). Él es un pro-Estados Unidos, un firme partidario de la actuación conjunta y un pensador estratégico. El Teniente General Rodríguez es bastante callado y habla de forma concisa. Fin del comentario."

PSOE, Podemos…pero también PP, durante cuyo mandato EE.UU lanzó dos operaciones de bombardeo sobre Siria a través del lanzamiento de misiles de crucero por parte de buques estadounidenses que zarparon y posteriormente regresaron a su base naval en Rota (Cádiz, España).

Sin embargo, para los grandes creadores de opinión publica ahora volcados con la necesidad de atender a refugiados, ni la destrucción total de Libia ni las operaciones de la OTAN ( en la cuál se inscribe Turquía) en Siria nada tienen que ver con la situación actual; de hecho, volviendo a Libia, en toda mención a la situación del país norteafricano, al que se señala como foco del problema, se obvia de manera vergonzosa cualquier referencia a la actuación occidental entre febrero y octubre de 2011 y a la utilización de yihadistas como fuerzas terrestres de la OTAN.

ABDELHAKIM BELHADJ
Entre ellos el famoso Abdelhakim Belhadj, comandante del yihadista Grupo Islámico Combatiente Libio y señalado como implicado en los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid, aupado incluso como gobernador de Trípoli tras la caída del régimen; o Mahdi al-Harati, comandante de la Brigada Trípoli durante la Guerra de Libia de 2011 y posterior comandante de Liwaa Al-Umma, grupo yihadista que inició bajo este nombre su lucha contra el gobierno sirio desde prácticamente el inicio del conflicto.

En 2014, Liwaa al-Umma se había unido a otros grupos rebeldes en la gobernación de Hama, incluidos Liwa al-Haqq y Jund al-Aqsa, en una coalición salafista y jihadista. El propio Harati reconoció entonces que los libios presentes en Siria son ex miembros de la Brigada de Trípoli, que recibió entrenamiento de las Fuerzas Especiales de Qatar en la ciudad libia de Nalut durante la Guerra, afirmando que los fondos del grupo provienen de una red de donantes privados de toda Siria, Medio Oriente y el norte de África, con varios benefactores nombrados de Kuwait recibiendo elogios en particular en la página de Facebook del grupo.

Emblema de la Brigada de los Mártires Abu Salim
También Europa y España apoyaron la figura de Abu Oweis, fundador y vicecomandante de la Brigada Trípoli o exmuyaidines afganos como Abdel Hakim al-Hasidi, comandante de la Brigada de Mártires de Abu Salim, quien tras pasar cinco años en un campo de entrenamiento de Afganistán, fue capturado por en Pakistán en 2002 y entregado a Libia, antes de su liberación en 2008. El propio al-Hasidi declaró que había luchado contra "la invasión extranjera" de Afganistán y se vanaglorió de que sus combatientes tenían vínculos con Al Qaeda. (6)
 
En 2012, al-Hasidi se postuló para un cargo local en Derna, que actualmente está terminando de ser tomada por las fuerzas del General Jalifa Haftar, exoficial gadafista huido a EE.UU (con ciudadanía estadounidense) y convertido probablemente en hombre de la CIA al frente del gobierno de Tobruk.

Entre otras muchas, éstas y no otras fueron las figuras por las que apostaron gobiernos como el español, seguidores ciegos de las doctrinas atlantistas que posteriormente servirían también como principal núcleo conformador de las milicias yihadistas en Siria una vez fueron trasladados allí para repetir el guión libio.

Y estos hechos son los que conforman el origen principal de estas crisis de refugiados/ desplazados actuales; tampoco ONG´s como Médicos Sin Fronteras, supuesto referente moral para muchos crédulos europeos, han reconocido su papel en los conflictos de Libia o Siria, actuación en absoluto neutral como así se autodefine la propia organización sino claramente practicante de la denominada “injerencia humanitaria”.

MSF en Misrata, en 2011
¿Cómo explicar que MSF, que se define como una organización que vela por los derechos humanos, los valores de igualdad, neutralidad y principios democrático, pueda instalarse en Siria en territorios controlados por Al Nusra, Jaysh Al Islam u otros grupos yihadistas que imponen la Sharia en sus dominios?

Sencillamente, porque se encuadran dentro del conglomerado de fundaciones y ONGs "humanistas" (Amnistía Internacional, MSF, Human Rights Watching, White Helmets o el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos etc.. ) bien financiadas por fondos gubernamentales y puestos al servicio de la propaganda de guerra y la agitación geoestratégica.

Principalmente, MSF ha estado íntimamente ligado a un gobierno francés protagonista de la agresión a Libia, donde participó descaradamente en el conflicto del lado de los yihadistas apoyados por la OTAN. Sin embargo, la organización no pierde ocasión para subrayar, falsamente, que “para garantizar la independencia de las presiones políticas, MSF no recibe fondos del gobierno para su trabajo”.

De la misma manera que posteriormente en Siria, la propia ONG se vanagloriaba en 2011 de estar presente en las ciudades de Misrata (7), Bengasi y Zintan, atendiendo a combatientes salafistas durante el intento de recuperación de las tropas leales del bastión yihadista de Misrata; hipócritamente, la propia ONG afirmaba que las ofertas de MSF de iniciar actividades en zonas controladas por Gadafi habían sido declinadas por el Gobierno; probablemente jamás se produjo dicha propuesta.

De hecho sorprende la celeridad con que la “organización humanitaria” se desplegó sobre el terreno: según su propia información, “MSF llegó a la ciudad de Misrata en abril de 2011, cuando la ciudad fue asediada y se produjeron los peores enfrentamientos, para dar apoyo médico y quirúrgico a las estructuras de salud desbordadas por los heridos y las urgencias”.

El resto del entramado “humanitario” occidental también se volcó contra Libia; Amnistía Internacional, Human Rights Watch, Greenpeace, Intermón Oxfam o Fundació per la Pau volcaron sus esfuerzos contra el régimen del Coronel Gadaffi. En abril de 2011 se ponían manos a la obra para tratar de aislar aún más a Libia, tratando de evitar la importación de armamento para Trípoli tras argumentar que Gadafi había bombardeado Misrata con bombas de racimo fabricadas en España.(8)

Por supuesto, la omnipresente organización Human Rights Watch condenó el supuesto uso de estas armas prohibidas por las fuerzas leales al coronel Muamar Gaddafi, calificando la situación de "indignante".

MSF en Siria
El papel de esta ONG en Siria es aún más agresivo y descarado en favor del fabricado discurso anti-Assad y en pos de los intereses occidentales y sus aliados, Israel y las monarquías del Golfo. Médicos Sin Fronteras es directamente responsable del “blanqueo” de las formaciones yihadistas en Siria ante la opinión publica occidental como demostró en 2013.

En aquel momento, Médicos Sin Fronteras “confirmó la utilización de armas químicas en Damasco”, autocalificándose como “fuente independiente” que sin embargo "no puede confirmar científicamente la causa de estos síntomas ni establecer la autoría del ataque". (9)

Como todos los “incidentes químicos” acaecidos en Siria, la culpabilidad recayó sobre Damasco pese a que con el paso del tiempo todos estos montajes han sido debidamente descubiertos y expuestos como tremendas farsas, la organización “independiente” jamás ha rectificado sus afirmaciones ni ha dejado de apoyar a las oscuras fuerzas salafistas que hasta los primeros meses de 2018 seguían atacando diariamente la capital siria causando centenares de muertos, que, para dicha organización, simplemente, no existen.

MSF no es una ONG altruista e independiente, como definió Bachar Jaafari, embajador sirio en la ONU:

“Ese pretendido hospital se instaló sin el permiso del gobierno sirio por la red francesa llamada Médicos Sin Fronteras, que es una rama de los servicios de inteligencia franceses que operan en Siria”.

Sus declaraciones respondían a las acusaciones de la independiente y neutral ONG vertidas en febrero de 2016; el 15 de febrero de aquel 2016, el hospital de Maaret Al-Nouman, localidad siria cercana a Idlib en poder de los yihadistas, y sostenido por Médicos Sin Fronteras, era bombardeado.

La ONG no perdió un minuto; en el diario Le Monde, el doctor Mego Terzian, presidente de Médicos Sin Fronteras en Francia, acusó sin rubor alguno al gobierno de Damasco y a su aliado ruso, mientras seguía definiendo al Frente Al Nusrah y a sus diferentes siglas como “oposición”:

“Se trata de zonas controladas por la oposición. Sería ilógico que ellos bombardearan un hospital conocido por cuidar a su población. Claramente los cuatro obuses fueron lanzados por la coalición que dirige el gobierno de Damasco. Y ciertamente de manera deliberada, porque los cuatro obuses cayeron en pocos minutos en el mismo lugar, en el edificio del hospital, lo que no puede ser un accidente ni el azar”, dijo al diario.

“Fueron contra el hospital porque consideran que cuidaba de la población o de los combatientes que son hostiles a ellos. Desde el inicio de la intervención rusa, los bombardeos se han intensificado. Llevan la misma política de destrucción que en Grozny, en Chechenia: una política de bombardeos masivos e indiscriminados. Es una política de tierra quemada”.

Rebeldes chechenos, incluido Doku Umarov.
¿Por qué esta referencia a la Guerra de Chechenia y a Grozny, hechos sucedidos entre 1999 y 2000? Evidentemente, MSF no estaba presente en Chechenia y sus fuentes de información son las mismas que maneja en Siria; yihadistas. Con ello, queda una vez más en evidencia el carácter de la supuesta organización sin ánimo de lucro, neutral e independiente

Al respecto del mismo incidente, Françoise Bouchet Saulnier, directora legal de la asociación, manifestaba:

"Esto es para sembrar el terror entre la población, sino también para transmitir un mensaje:. Si usted participa, que va a morir, porque todos los que están lesionado no tendrá acceso a la atención…..Este patrón se repetirá desde el comienzo de la guerra siria, los hospitales que reciben a los heridos son atacados regularmente en una hora por una segunda salva ".(10)

Unas declaraciones que resultan especialmente hirientes dado que lo que está describiendo no es sino la estrategia de ataques aéreos con “doble golpe” tan ampliamente llevada a cabo por la aviación de la OTAN en Libia, y especialmente la tan activa aviación francesa, como revelan cientos de testimonios de supervivientes libios.

En clara coordinación, la diplomacia francesa no tardó un minuto en calificar el incidente como similar a los "crímenes de guerra", y el momento fue aprovechado para tratar de impulsar nuevamente la hipótesis de una zona de exclusión aérea para la aviación siria y rusa, viejo anhelo de la señora Clinton desde el inicio del conflicto en 2011 y la “puerta trasera diplomática” para la intervención occidental como sucedió en Libia.

Es más, MSF reincidió en 2017 apoyando la burda farsa de Jan Sheijun, que terminó provocando el ataque estadounidense sobre la base aérea de Al Shayrat en Homs en un claro intento de frenar el derrumbe de las fuerzas yihadistas en la provincia de Idlib.

Solo la prensa occidental concede el status de “organización independiente y credibilidad de Médicos Sin Fronteras (MSF)”, que llegó a “confirmar que las víctimas de Jan Sheijun presentan síntomas compatibles con la exposición a sustancias químicas". (11)


De nuevo en 2018 y ante la inminente caída de la Ghouta Oriental en manos del gobierno sirio, la ONG volvió a la carga:

Médicos sin Fronteras (MSF) publicaba supuestos datos médicos recopilados de los hospitales y clínicas que apoyaba en el asediado enclave de Ghouta Oriental en Siria.(12)

Entre otras cosas, MSF afirmaba “reiterar su llamamiento urgente a todas las partes en la lucha y sus partidarios”:

• pausar los bombardeos para permitir una reorganización de la respuesta médica; sin embargo el llamado se refería en exclusiva a tratar de detener el imparable avance sirio, ya que según el apocalíptico relato de la ONG los ataques diarios de cohetes, artillería y morteros realizados por los yihadistas contra los barrios de Damasco, simplemente, no han existido nunca.

• garantizar que antes, durante y después de cualquier pausa en los combates, las áreas civiles y la infraestructura en ambos lados, incluidas las instalaciones médicas, no se ven afectadas; sin referencia alguna a los miles de testimonios de civiles atrapados en la Ghouta, que, una vez liberados, se refirieron una y otra vez al uso de civiles como escudos humanos por parte de los “rebeldes”.

Y a pesar de confirmar de nuevo un ataque químico del gobierno sirio sobre Douma, bastión yihadista en el cual las tropas sirias ya habían penetrado, reconocía que “ningún miembro del personal de MSF está presente en las instalaciones compatibles”, pero reconociendo que MSF si opera directamente cinco centros de salud y tres equipos de clínicas móviles en el norte de Siria y tiene asociaciones con cinco instalaciones, en provincias dominadas por grupos yihadistas como es el caso de Idlib.

El clímax de la hipocresía de MSF se alcanza cuando la propia organización subraya que “las actividades de MSF en Siria no incluyen áreas controladas por el grupo Estado Islámico, ya que no se ha obtenido ninguna garantía con respecto a la seguridad e imparcialidad de sus líderes”. Para la neutral e independiente ONG, los grupos yihadistas Hayat Tahrir al Sham (Al Nusrah), Ahrar al Sham, Jaysh al Islam o Faylaq al Rahman, con los cuáles cooperaban en la Ghouta oriental, siguen siendo sin ser calificados como yihadistas aún en 2018.

Después de todo lo expuesto anteriormente, para el representante español de la neutral e intachable MSF, David Noguera, la solución sobre Siria está en los refugiados, teniendo en cuenta no se sabe que fantasmagóricas intenciones de Europa de reconstruir Siria, que jamás han existido:

“Yo invito a hacer la siguiente reflexión: en la guerra siria hay gente que dice "yo no voy a matar. La violencia no es la solución. Cojo a mi familia y me piro". Esta gente es la esperanza de Siria. Entienden que la violencia no es la solución…. Europa se le llena la boca con reconstruir Siria… pues debe ser consciente de que la solución está en esa gente.”(13)

Eso, claro, después de que tras la explosión del escándalo Oxfam Intermon, a Médicos Sin Fronteras no le quedó otro remedio que reconocer a principios de 2018, hasta 24 casos de acoso o abusos sexuales en 2017 para evitar que nadie procediera a investigar las sucias tramas del entramado humanitario global (14)
Para finalizar, es necesario recordar que, según ACNUR, un refugiado es un persona que se ha visto obligada a huir de su país por causa de un conflicto, de persecución o por violación de los derechos humanos. En la práctica, hemos asistido a un uso totalmente politizado y partidista del concepto, que aplica selectivamente en favor delos intereses geopolíticos de Europa o EE.UU. ¿Puede dicho status aplicarse a los refugiados venezolanos, la nacionalidad con más solicitudes de asilo en España, o se trata de otro elemento de desestabilización contra Venezuela?
De acuerdo a datos de la Organización Internacional de las Migraciones (15), los venezolanos se convirtieron en 2016, por primera vez, en los principales solicitantes de asilo en España tras recibir 3.960 peticiones desde el país caribeño, por encima de los 2.975 llegados desde Siria y los 2.570 desde Ucrania.


NOTAS

lunes, 4 de junio de 2018

Con Trump no hay ruptura; hay continuidad

La pugna interna
Transcurrido más de un año desde la llegada a la Casa Blanca de Donald Trump, para muchos observadores resulta cada vez más evidente que la pugna interna en los círculos de poder estadounidenses, tanto entre los dos grandes partidos como incluso dentro de los mismos, ha conducido a EE.UU a una encrucijada donde se confrontan al menos dos visiones claramente contrapuestas; la apuesta de Trump por impulsar el liderazgo estadounidense desde una perspectiva "proteccionista", frente a la descarada apuesta del ala demócrata por el modelo clásico imperialista basado en el dominio militar.

No es objeto de análisis en este artículo el aspecto económico-financiero-comercial de las políticas de Trump, donde se imponen otra lógica,otros intereses y otros mecanismos. Desde el aspecto económico y comercial, la administración Trump parece querer sacudir el mundo con una guerra económica que se ampliado más allá de los "enemigos tradicionales" como Rusia, Irán, Venezuela...alcanzando no sólo a China, sino a la UE, Canadá, México o los socios estadounidenses en la región Asia-Pacífico; Trump busca un repliegue estadounidense sobre sí mismo que comienza a atisbar visos de aislamiento internacional, lo que contrasta de manera evidente con el resto de actuaciones emanadas en política exterior desde la Casa Blanca.
 
Evidentemente, no quiere esto decir que EE.UU, bajo la presidencia de Donald Trump, haya renunciado a su papel hegemónico global ni haya renunciado a la injerencia externa en cualquier lugar del mundo, como podemos comprobar día tras día, sino que el modelo de dominación propuesto por estas dos facciones difiere, sino en el fondo, en las formas; al menos eso parecen hacer creer a la opinión publica estadounidense y mundial; las mismas posturas e injerencias imperialistas estadounidenses se tildan de políticamente incorrectas y son ampliamente criticables si su impulsor es Trump, mientras que, aunque no existan diferencias sustanciales, el mismo discurso agresivo e imperialista es considerado aceptable y es alabado por gran parte de los mass media occidentales y la clase política simplemente haciendo desaparecer a Trump de la ecuación.

Si observamos la ingente cantidad de críticas recibidas por la administración Trump a lo largo y ancho del mundo, no encontraremos un solo pero a la política exterior estadounidense con respecto a los escenarios fundamentales ( Siria, Ucrania etc..) ya que lo que Trump pone en práctica no es sino una agenda estadounidense ya configurada, y que, tal vez con otra apariencia sí, hubiera sido igualmente llevada a la practica por cualquier otro presidente estadounidense que hubiese alcanzado el cargo.

Sin embargo, los hechos no se corresponden con estas supuestas discrepancias insalvables, que, en realidad, sólo afectan a las luchas de poder intestinas dentro de los propios EE.UU y no a una diferencia de criterio respecto a la "unilateralidad" o al criminal concepto de la "excepcionalidad estadounidense" fervientemente enarbolado por la señora Clinton.(1)

El discurso uniforme y manufacturado sobre los principales conflictos en desarrollo o la designación de los mismos objetivos y enemigos exteriores no han variado sustancialmente desde el periodo Obama-Clinton, siendo fácilmente comprobable que el torrente de opositores a Trump no menciona estos asuntos de "interés general para la comunidad internacional (léase Washington)", salvo excepciones contadas; parece que la opinión generalizada es que el que lo hace mal es Trump, pero no Estados Unidos, que solo recibe aplausos tras, por ejemplo, bombardear Siria en apoyo de terroristas o seguir apoyando a los mismos neonazis en Ucrania que Obama-Kerry-Clinton auparon al poder.

Con Trump no hay ruptura, hay continuidad
Por tanto, las supuestas diferencias por las que algunos analistas concluyen se estaría produciendo el enfrentamiento antagónico entre la vision "proteccionista y nacionalista" de Trump y la salida hacia delante propuesta por los demócratas en forma de dominación militar global e impedimento de la pérdida de la hegemonía estadounidense, tratando de imposibilitar el desarrollo de potencias pujantes (léase Rusia y China) a través del sabotaje y la injerencia, son solo una forma de ocultar a una anestesiada opinión pública occidental que el concepto imperialista estadounidense de liderazgo global, no solo no ha desaparecido, sino que sigue estando más vigente que nunca bajo el mandato de Trump.

Por ejemplo, la estruendosa irrupción del consejero Jhon Bolton como asesor de seguridad de Trump nos retrae a las políticas más agresivas y belicistas de la era Bush que, sin embargo, coinciden plenamente con el sector más agresivo del ala demócrata por supuesto personalizado en la ex-Secretaria de Estado y aspirante presidencial, Hillary Clinton; sin ir más lejos, gracias a Bolton los demócratas vieron cumplida su reiterativa demanda de atacar reiteradamente al régimen de Damasco en la forma que Obama no llegó a hacer.

En este sentido, resulta revelador comparar aquella vergonzosa entrevista a la Sra.Clinton hablando sobre Gadaffi ,con su famoso "Vine, vi y el murió", con el modelo "pacificador" que Bolton propone a Corea del Norte, y que nos indica hasta que punto la era Trump significa la continuidad.

El pasado 19 de marzo, Bolton declaraba a Radio Free Asia (2) que espera que Trump siga el modelo de Libia al exigir que Corea del Norte renuncie a sus armas nucleares, y que podría ser una "reunión muy corta" si Kim se niega; para cualquier analista medianamente consciente, es inconcebible pensar que Corea del Norte estaría de acuerdo con los mismos términos que Libia aceptó hace 15 años cuando Corea tiene un programa mucho más avanzado y de hecho ya posee armas nucleares.

Trump, aquel que acusaba a Clinton y Obama de crear a Daesh, ha autorizado y liderado (eso sí, desde Twitter) acciones militares en Siria únicamente destinadas a prolongar la presencia en el país árabe de las fuerzas yihadistas puestas al servicio de EE.UU y de sus aliados.

Los ataques, tanto de estadounidenses y aliados como de israelíes, contra las fuerzas sirias, han sido operaciones que trataban de sostener a los diversos grupos yihadistas remanentes como Hayat Tahrir al Sham ( Al Nusrah) cuando desde Washington aún albergaban esperanzas de revertir su derrota sobre el terreno; solo ahora, el Departamento de Estado designa formalmente al grupo Hayat Tahrir al-Sham como parte de una organización terrorista extranjera, oficialmente como "una respuesta a su creciente influencia en el noroeste de Siria", poder que EE.UU ha ayudado a consolidar con ataques como el realizado sobre la base aérea de Al-Shayrat (Homs) en abril de 2017, atacada con misiles Tomahawk lanzados desde los buques estadounidenses USS Porter y USS Ross, con base en Rota (España).

El coordinador de contraterrorismo en el Departamento de Estado, Nathan Sales, afirmaba al respecto:

"La designación de hoy sirve para avisar que Estados Unidos no se deja engañar por el intento de este afiliado de Al Qaeda de cambiar su marca". (3)

EE.UU tampoco ha renunciado a la última carta jugable por Washington para mantener su ilegal ocupación del norte de Siria, negociando una larga permanencia con los ahora ex-terroristas y ex-marxistas kurdos del PKK, en cuyas fuerzas se integran tanto "reciclados" miembros de Daesh como "voluntarios occidentales" que dicen combatir al propio Daesh; los francotiradores franceses recientemente capturados por el Ejército Árabe Sirio en Hasaaka también entraron como "voluntarios" de las SDF (4), el grupo montado por Washington bajo la supuesta bandera kurda y cuyo único motivo de existencia es perpetuar la ocupacion de las zonas petrolíferas más importantes de Siria en la provincia de Deir ez Zor.

Supone una prueba más de que la política de Trump se mantiene absolutamente en la línea tradicional del Pentágono, para el cuál nunca ha existido problema en utilizar desde grupos yihadistas o neonazis hasta supuestos autoproclamados marxistas como el PKK o el MEK en Irán para alcanzar sus oscuros objetivos geopolíticos.

Las formas para combatir el terrorismo yihadista global aplicadas desde la Casa Blanca únicamente parecen ofrecer no solo continuidad, sino una profundización en los lazos entre EE.UU y el principal patrocinador global del yihadismo como es Arabia Saudí, mediante multimillonarios contratos de armas (5), mientras señala y amenaza a aliados tradicionales como Turquía por los acuerdos turcos con Rusia en el ambito militar y que EE.UU extiende incluso a países como India por la misma razon; velar por el interés del fastuoso complejo militar-industrial estadounidense al que Trump ha demostrado no solo no contradecir, sino impulsar sus ganancias mediante un presupuesto militar ampliamente reforzado.

Bajo Trump, el hombre de las "fake news", EE.UU no solo no ha renunciado a los escandalosos montajes (como otrora hiciera en Yugoslavia, Iraq, Libia, Ucrania etc..) para impulsar sus políticas, sino que estas falacias han alcanzado proporciones grotescas, como hemos podido comprobar con los "habituales" ataques químicos del régimen sirio a sus civiles desarmados o las ya cíclicas rondas de sanciones antirusas basadas, por ejemplo, en vergonzosas tramas tan chapuceras como la protagonizada por Reino Unido con los Skripal o en montajes tan burdos y bochornosos como el "asesinato" y posterior resurrección del periodista Babchenko en Ucrania (6), escandalo que en nada perturbara los planes de rearme y capacitación del ejército ucraniano para su mas que inminente ofensiva sobre Donbass coincidiendo con el Mundial de fútbol Rusia 2018.

De hecho, el vergonzoso montaje acerca del supuesto envenenamiento del ex-espía ruso y su hija derivó en una de las mayores crisis diplomáticas de los últimos años, construida en base a una flagrante mentira. Hace apenas dos meses la Unión Europea y sus aliados expulsaron a más de 100 diplomáticos rusos, acusados prácticamente de ser espías encubiertos. Actos promovidos por el Reino Unido, quien empezó expulsando a 23 diplomáticos, para encontrar como fue Estados Unidos quien dobló la apuesta expulsando a otros 60. La mayoría de los demás países, si bien limitaron las expulsiones a uno o cuatro diplomáticos, apenas levantaron voces de protesta aún siendo conscientes del clamoroso montaje al que estaban asistiendo; curioso, cuanto menos, si atendemos a la delirante campaña de intoxicación que atribuía a Trump su victoria merced a la injerencia y el apoyo ruso en las elecciones.

Tampoco podemos olvidar la lamentable decisión tomada, ya no por Trump, sino por su yerno Jared Kushner, amigo personal de Netanyahu y cuyo supuesto cometido era trabajar para la paz entre israelíes y palestinos. Kushner y el poderoso lobby sionista en EE.UU impusieron su decisión de reconocer a Jerusalén como capital de Israel y abandonar el pacto nuclear con Irán tras los "descubrimientos israelíes" presentados en un grotesco y casi cómico show por Netanyahu. De hecho, estos acontecimientos han trasladado a segundo plano el hecho del reciente establecimiento en Israel de la primera base militar estadounidense.(7)

Trump expande la OTAN
De aquellas intenciones de Trump sobre abandonar la OTAN e iniciar una amplia repatriación de tropas estadounidenses desde las cerca de casi 1000 bases militares estadounidenses repartidas por todo el globo no queda nada, sino más bien lo contrario.

Amberes, 20 mayo 2018.
En fechas recientes y con nula repercusión en unos medios de información occidentales directamente puestos al servicio de la OTAN mediante su "Centro de Excelencia de Comunicaciones Estratégicas" (8), llegaba a Europa la 1ª Brigada Blindada de la 1ª División de Caballería de Estados Unidos, proveniente de Fort Hood (Texas). En el puerto belga de Amberes desembarcaban 3 000 soldados estadounidenses con 87 tanques Abrams M-1, 125 vehículos de combate Bradley, 18 cañones autopropulsados Paladin y otros casi 1000 vehículos militares diversos para desplegarse en bases en Polonia.(9)

En pocos meses, Trump pasó de su supuesta intención de abandonar la OTAN a reiterar en cada foro y aprovechar la ocasión para exigir mayor aportación a la organización, cuya dirección militar es exclusivamente estadounidense y cuyos mandos principales se designan desde Washington; para Europa, cuyos países miembros de la OTAN comprometieron un sustancial aumento del gasto militar hasta 2024 y que debe adaptar sus infraestructuras civiles y sus legislaciones fronterizas al gusto del ejercito estadounidense para "combatir una invasión rusa", supone una ingente cantidad de gasto que países como España difícilmente pueden sostener pero qué, por encima de ninguna consulta popular, será igualmente ejecutado acatando las órdenes de Washington.

En el caso citado de España, comprometida con la OTAN a aumentar en un 80% su gasto militar para 2024 (creciendo hasta los 18.000 millones de euros) el monumental esfuerzo ni siquiera bastará para alcanzar ese 2% del PIB en gasto de defensa al que España se comprometió en cumbre de Gales (2014).(10)

La OTAN no sólo no ha mermado con Trump sino que se ha extendido en ámbitos fuera de su supuesto marco geográfico original como en los Balcanes. La organización ha anunciado recientemente (11) como aviones de Italia y Grecia comenzarán las patrullas aéreas de la OTAN sobre Montenegro desde el 5 de junio de 2018, tras unirse dicho país a la OTAN en junio del año pasado.

Macedonia se encuentra a un paso de ingresar en la Alianza si soluciona un contencioso diplomático con Grecia relacionado con el nombre del país, mientras que Albania propuso recientemente a la OTAN construir una base naval en el mar Adriático, cuya ministra de Defensa, Olta Xhacka se mostraba preocupada por la actividad de Rusia, China, Irán y Turquía en la región;

"Estamos convencidos que ha llegado la hora de que EEUU establezca su presencia en Albania, (…) esta presencia de EEUU o de la OTAN sería una señal clara de que los aliados no se han olvidado de la región". (12)

Pero también es el caso de Colombia, aceptada ahora como "socio global" de la OTAN, convirtiendo a dicho país en el gendarme de Washington en una región donde el interés de EE.UU se basa en el control y pre-posicionamiento de cara a posibles intervenciones frente a países señalados como Venezuela, Cuba, Nicaragua o Ecuador; desde el punto de vista militar habrá que observar que repercusiones tiene en un Caribe ya suficientemente militarizado.

Otros países forman parte de esta misma categoría ahora alcanzada por Colombia, como son Afganistán, Australia, Irak, Japón, Corea del Sur, Mongolia, Nueva Zelanda, Marruecos, Argentina o Pakistán (13) ; caso aparte es Israel, quien posee su propia oficina en Bruselas y cuya interrelación tanto con EE.UU como con otros miembros de la OTAN es mucho mas estrecha y directa.

En definitiva, Trump ha pasado de su supuesto desinterés por la OTAN a convertirla en una organizacion con un carácter más global que nunca en su Historia.

ENLACES:
(1) https://lugrogeopolitica.blogspot.com/2016/09/hillary-clinton-la-candidata-del.html
(2) http://www.theamericanconservative.com/larison/boltons-ridiculous-libya-model-for-north-korea/
(3) https://www.wsj.com/articles/u-s-issues-terror-designation-for-rising-syrian-militant-group-1527797992
(4) https://smmsyria.com/2018/05/17/breaking-french-snipers-detained-in-hasakah-full-story/
(5) https://elpais.com/internacional/2017/05/20/actualidad/1495269138_611412.html
(6) http://www.lavanguardia.com/internacional/20180531/443967614085/farsa-ucraniana-babchenko-dana-credibilidad-era-fake-news.html
(7) https://www.zona-militar.com/2017/09/20/estados-unidos-abre-una-base-permanente-israel/
(8) El Centro de Excelencia de Comunicaciones Estratégicas es una organización militar internacional cuya función es informar y capacitar a funcionarios y especialistas de la OTAN y sus países socios. Sobre todo, ofrece a la Alianza y a los Gobiernos que lo financian informes detallados sobre la desinformación procedente de Rusia y otros países cuyos intereses puedan entrar en conflicto con los de EE UU y sus aliados europeos.
(9) http://www.businessinsider.com/us-army-ironhorse-brigade-armor-unit-training-to-travel-around-europe-2018-5
(10) https://politica.elpais.com/politica/2017/12/26/actualidad/1514312944_214046.html
(11) https://www.nato.int/cps/en/natohq/news_154999.htm 
(12) https://mundo.sputniknews.com/europa/201805031078383534-europa-balcanes-alianza-atlantica-base/
(13) http://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-44262895

martes, 6 de marzo de 2018

Sputnik Mundo: Rusia, "satán permanente" para EEUU. Daniel Trujillo.

Sputnik Mundo: Rusia, "satán permanente" para EEUU. Daniel Trujillo.

Las sanciones de EEUU a Rusia son para siempre. Así se puede interpretar las recientes declaraciones de la parte norteamericana de que se levantarán cuando Ucrania vuelva a "controlar Crimea". Para el vice primer ministro ruso, Dmítri Rogozin, EEUU será amigo solo de una Rusia "frágil".

El analista español Daniel Trujillo Sanz tampoco duda de que las sanciones de Washington contra Moscú son para largo, y es que EEUU necesita a "un enemigo perpetuo", siendo Rusia alguien ideal para este papel.

"Gran parte de la fortaleza del complejo militar, industrial y financiero de EEUU se orienta a tener un enemigo exterior, una especie de satán permanente", sostuvo nuestro interlocutor.

En tanto, la UE no pudo prolongar sus sanciones a las personas físicas o jurídicas rusas presuntamente implicadas en la crisis ucraniana. Según explicó el embajador ruso ante el bloque comunitario, Vladímir Chizhov, no se logró un consenso entre los países miembros.

Al respecto, Daniel Trujillo Sanz manifestó que se ha llegado, "evidentemente", a "un punto de ruptura" entre Bruselas y Washington. Y es que países comunitarios, sobre todo Alemania, "están viendo que el camino" de confrontación con Rusia "no es el adecuado", puesto que es "claramente contraproducente".

Enlace al audio
https://mundo.sputniknews.com/radio_que_pasa/201802281076630661-washington-moscu-sanciones-enemistad/?utm_source=https://outlook.live.com/&utm_medium=short_url&utm_content=gRsP&utm_campaign=URL_shortening

Afganistán y Siria; caminos paralelos

Afganistán y Siria; caminos paralelos
Al hilo de la reciente conmemoración del 29° aniversario de la salida de las fuerzas soviéticas de Afganistán, llevada a cabo desde 1988 y oficialmente completada el 15 de febrero de 1989, parece interesante realizar una comparativa entre aquél decisivo acontecimiento y el escenario actual de la guerra en Siria; ambos conflictos, salvando el tiempo, la distancia y el contexto geopolítico, comparten rasgos análogos que nos llevan a una conclusión lógica, qué, lejos de perder valor por su uso como tópico, muestra nuevamente como la Historia se repite.

De hecho, dicho aniversario coincide también con el recuerdo de los acontecimientos acaecidos en las últimas semanas de febrero de 1982, cuando en el norte de Siria (Hama y parte de Idlib) se desarrollaron duros enfrentamientos entre facciones armadas de la Organización de los Hermanos Musulmanes y las fuerzas gubernamentales del entonces presidente sirio, Hafez al-Asad. Para finalizar,, nos acercamos igualmente al séptimo aniversario del inicio del terrible y prolongado conflicto en Siria.

Los principios de la propaganda siguen siendo válidos
Una de las principales conclusiones que podemos extraer de comparar el devenir de ambos conflictos es comprobar como la propaganda de guerra utiliza como método primario la simplificación de los problemas de manera extrema y divide a los contendientes en dos únicos bandos; al definir los hechos en Afganistán como guerra soviético-afgana se reduce el conflicto de manera dual como formula para atribuir legitimidad a los grupos yihadistas que fueron fervientemente apoyados por EEUU y sus aliados en su lucha contra el Gobierno afgano y las fuerza soviéticas; es evidente que la misma fórmula ha sido aplicada en Siria, como anteriormente contra Libia, Irak o Yugoslavia.

La idea general es exactamente la misma que la que ha sido inoculada sobre Siria en la opinión pública mundial a través de los mass media, think-tanks y apoyo de gobiernos occidentales y árabes; el interesado reduccionismo desplegado por estos actores siempre ha aducido que se trata de una guerra civil entre el gobierno dictatorial de Siria y los "rebeldes" que luchan por la democracia.

Es un principio básico de la propaganda, que simplifica y manipula conceptos (dicotomía buenos-malos) para el consumo de las masas, que deben ser engañadas para no suponer un obstáculo interno que pudiera oponerse a la hora de poner en práctica los planes pre-diseñados de agresión, en este caso, hacia la República Árabe Siria.

Frente a ello, los hechos son esclarecedores; Donald Trump, tras acusar en su momento al gabinete Obama de "crear a Daesh" y proclamar al mundo que EE.UU había derrotado a Daesh, también prometió retirar a las fuerzas estadounidenses presentes en Siria tras culminar su misión.

A día de hoy no solo sigue sin cumplir su palabra sino que las acciones militares estadounidenses directas contra fuerzas pro-gubernamentales y sus aliados (incluida Rusia) han ascendido a un peligroso y nuevo nivel en los últimos meses.

Las fuerzas estadounidenses estacionadas ilegalmente en Siria, se dedican por un lado a la creación de 'Fuerzas de Seguridad Fronteriza' utilizando fuerzas kurdas (FDS) e incluso "reciclando" ex-combatientes de Daesh. Y, por otra parte, en el sur del país siguen manteniendo el enclave de Al-Tanf donde sus operaciones resultan verdaderamente sospechosas.

Volviendo a la comparativa, en su momento, el ex-presidente Obama también prometió que se retiraría de Afganistán, algo que evidentemente no ha sucedido.

Tan es así que la presencia estadounidense en el país centroasiático se prolonga ya por más de 17 años y no parece que los planes de Washington contemplen terminar con su presencia allí; la intervención de la Urss duró 9 años. Dato relevante éste si tenemos en consideración que, a diferencia de Siria, EE.UU dirige de manera directa la guerra de Afganistán al mando de la "Operación Libertad Duradera" y de la misión de la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad (ISAF), cuyo control asumió la OTAN en 2003.

Las intervenciones de URSS en Afganistán y de Rusia en Siria
Comenzamos a encontrar situaciones análogas entre ambos conflictos a la hora de analizar como se desencadenaron ambas intervenciones militares; la soviética, en Afganistán, y la rusa, en Siria.

Soldados soviéticos en Afganistán
Tanto Afganistán como Siria vivían ya conflictos internos desatados cuando las fuerzas soviéticas y rusas comenzaron abiertamente sus respectivas operaciones militares abiertamente. El conflicto afgano enfrentaba al entonces legítimo gobierno afgano dirigido por el Partido Democrático Popular de Afganistán y a los islamistas radicales (muyahidines), apoyados fuertemente desde el extranjero y que fueron simplemente definidos como “rebeldes” por esos mismos gobiernos y prensa occidental.

Evidentemente, en Siria se produjo una situación análoga desde el desencadenamiento de las mal llamadas “Primaveras Árabes” en 2011, cuando grupos islamistas radicales respaldados por un amplio número de países occidentales y árabes iniciaron sus operaciones destinadas a destruir el gobierno y la integridad territorial de la República Árabe Siria.

En Afganistán, las fuerzas soviéticas se encontraban ya en el país desde que fueran “invitadas” por las autoridades afganas en 1979, mientras que en Siria se erigía la única base naval rusa en el extranjero alojada en la ciudad costera de Tartus, establecida en 1971 y la intervención rusa desde el 30 de septiembre de 2015, respondió a solicitudes directas por parte del gobierno y del presidente sirio Bashar Al-Asad.

Yeltsin & Gaidar
Respecto a la interpretación histórica de los hechos y pese a ser una visión claramente desmentida por los hechos y por sus propios protagonistas, la historiografía occidental se sostiene qué, para apoyar al gobierno comunista, la Unión Soviética invadió Afganistán, y como consecuencia de ello llegaría una guerra civil entre el gobierno pro soviético y la “insurgencia” islamista.

Esta interpretación no menciona como Estados Unidos trató de derrocar al régimen pro soviético instaurado en Afganistán ya desde 1976, acusando por tanto de manera hipócrita a la URSS de intervenir en dicho país en diciembre de 1979.

Así lo atestiguan todo un antiguo director de la CIA como Robert Gates, quién sostiene en sus memorias que “la intervención de la CIA se produjo 6 meses antes de que las tropas soviéticas entraran en Afganistán en diciembre de 1979” (1). O el ex consejero de Seguridad Nacional, Zbigniew Brezinsky:

“Empezó el 3 de julio de 1979 cuando el presidente Carter firmó la primera directiva sobre la asistencia clandestina a los oponentes del régimen pro soviético de Kabul” (2).

Charlie Wilson
Junto a éstos imprescindibles nombres para entender el conflicto en Afganistán, debemos situar también a William Casey, director de la CIA durante la era Reagan y, por supuesto, al congresista tejano Charlie Wilson, cerebro de una de las más grandes operaciones secretas de la Guerra Fría. Como miembro del subcomité del Defense Appropriations, que controlaba los fondos destinados a operaciones encubiertas ,Wilson, ferviente anti-comunista, apostó sin dudarlo por los mujhaidines; primeramente convenció al general pakistaní Zia Ul Haq, de que era posible vencer a los soviéticos, para dedicar posteriormente todas sus energías a la tarea de que los yihadistas llevados a Afganistán estuvieran equipados con armamento abundante y de calidad.

Charlie Wilson logró que Pakistán se convirtiese en un santuario para el entrenamiento de yihadistas llegados de todo el mundo, gracias al dinero saudita y a los fondos del Congreso estadounidense, también contando con la ayuda de Israel, Iran, Egipto o la propia China. Tal vez, a cambio de este papel clave de los servicios secretos pakistaníes, buscando que las huellas de la CIA no aparecieran directamente, posiblemente Charlie Wilson convenció a Washington para que mirase hacia otro lado mientras los pakistaníes fabricaban su primera bomba atómica.

En 1989, en un viaje que a día de hoy no pudiera repetirse, un eufórico Charlie Wilson protagonizó una gira triunfal por Afganistán, donde los yihadistas le entregaron como regalo los restos del primer Stinger que derribó un helicóptero Mi-24 Hind soviético.

Asistencia occidental para el encubrimiento propagandístico
Países como Reino Unido han tomado un papel central dentro del sostenimiento de la estructura militar, social y propagandística levantada por los yihadistas en las áreas que dominan en Siria.

Con financiación del Foreign Office britanico, organizaciones como Adam Smith International (considerada como una de las más importantes de las ONGs «humanitarias» británicas) se dedican oficialmente a la tarea de formar “policías” en las "zonas liberadas"", es decir, bajo control de los "rebeldes".

Como admite el propio Parlamento británico, a través de un mecanismo denominado «Fondo de Estabilización y Seguridad» (Conflict Stability and Security Fund, CSSF), el gobierno británico ha financiado y continúa financiando a organizaciones como la citada Adam Smith International, Integrity Global y Tamkeen o los infamemente famosos y oscarizados White Helmets. (66 millones de libras esterlinas en 2015-2016, 64 millones en 2016-2017 y otros 69 millones para el año fiscal 2017-2018. (3)

Sin embargo, y pese a estos medios a su disposición, White Helmets o Syrian American Medical Society (4) no han inventado absolutamente nada nuevo.

Sus recurrentes denuncias de ataques químicos y demás horrendos crímenes son prácticamente calcados a los que se atribuían a las fuerzas soviéticas en Afganistán durante su intervención,

Frente a estos supuestos crímenes, además de las diversos relatos de agentes retirados de la CIA exponiendo como dominaban el flujo de información suministrada a la opinión publica a través de los medios de comunicación, la mejor prueba es el testimonio de Rodric Braithwaite, exembajador británico en Moscú durante el colapso de la Unión Soviética y veterano de la diplomacia de la Guerra Fría. En su obra “Afgantsy”, indirectamente reconoce la propaganda y el engaño que el propio Braithwaite tuvo que practicar como diplomático británico destinado en la URSS. (5)

Yihadistas en Siria
Volviendo a Siria, White Helmets fue fundado en marzo de 2013 en Turquía por James Le Mesurier, un ex oficial de inteligencia militar británica que en ese momento trabajaba para los gobiernos de los Estados Unidos y el Reino Unido, según revelo el propio Le Mesurier en una conferencia en Lisboa en 2015.

De la misma manera que con la Syrian American Medical Society , las evidencias más contundentes para descalificar el falso mensaje de éstos sujetos procede directamente de los propios “White Helmets”, a través de numerosos testimonios, vídeos y fotos en los que se observan sus indisolubles vínculos con organizaciones como DAESH, Jabhat al-Nusra, Ahrar al-Sham, Jaysh al-Islam u otras organizaciones terroristas en Siria.

En esas evidencias basan sus denuncias webs como The Sirian War Blog (6) que examinó los perfiles de las redes sociales de miembros de White Helmets; sus resultados exponen de nuevo el indisoluble vínculo aludido, como lo hacen los artículos esclarecedores del periodista Gareth Porter (noviembre de 2016) (7) o Philip Giraldi, un antiguo especialista en antiterrorismo de la CIA y oficial de inteligencia militar que escribió "El fraude de los cascos blancos" en julio de 2017.(8)

La propaganda acerca de este grupo ha sido sobredimensionada con un despliegue de medios inédito; de manera tan sorprendente como descarada, esta facción innegablemente ligada al yihadismo opta a su segundo oscar consecutivo con la nominación de “Los últimos hombres en Aleppo”, ya que, además del Premio del Jurado en el festival de Sundance, en Estados Unidos, la cinta compite en la categoría de mejor documental en la 90ª ceremonia de los premios Óscar, prevista el 4 de marzo.

Yihadistas en Afganistán
Volviendo a la comparativa con Afganistán, los escolares afganos fueron adoctrinados gracias a los libros de texto de evidente contenido yihadista publicados en EE.UU.

Como informó The Washington Post en 2002 (9), Estados Unidos gastó millones de dólares desde la década de 1980 para producir y difundir libros de texto anti-soviéticos para escolares afganos.

También con dinero saudita, estos libros fueron editados por el Afghanistan Centre en la Universidad de Nebraska, en Omaha. Llevados a Afganistán a través de contrabandistas de las redes construidas por la CIA y la inteligencia pakistaní (ISI), libros como "El Alfabeto para la Alfabetización Jihad", todavía en 2011 podían encontrarse en la ciudad paquistaní de Peshawar.

Adiestramiento y armamento
Se calcula que por los campos de entrenamiento creados por la CIA y el ISI en Pakistán pasaron 35.000 yihadistas procedentes de 43 países islámicos (desde 1982 hasta 1992). Estos combatientes fueron formados para combatir en lo que muchos expertos definen como la primera guerra "asimétrica" moderna, donde no se producen batallas de envergadura pero aún así un ejército puede salir derrotado como le ocurrió a la URSS ( tal vez la única batalla que pudiera considerarse como tal fuese la batalla del Panshir, al estilo de Falujah durante la ocupación estadounidense de Irak).

Es el tipo de guerra en la que los combatientes yihadistas han mostrado su mayor rendimiento (en Bosnia, Libia, Siria..). La diferencia entre cómo adiestraba EE.UU a sus “proxys” en los años 80 y la actualidad, radica en que por entonces se describía aún con términos como el de “asistencia clandestina”. En la Siria actual, EE.UU ocupa ilegalmente porciones del territorio sirio donde instruye de manera directa a estos combatientes.

En ambos escenarios (afgano y sirio), las fuerzas yihadistas a disposición de los intereses de EE.UU gozaron de las armas precisas, modernas y adecuadas al tipo de resistencia presentada; en Afganistán los misiles Stinger, el arma más sofisticada del momento fue clave para anular la ventaja aérea proporcionada por los helicópteros soviéticos, mientras que en Siria los misiles antitanque ( especialmente BGM 71 TOW de origen estadounidense) han constituido el arma esencial para anular la superioridad de los blindados sirios.

Charlie Wilson en Afganistán
Durante la guerra en Afganistán, Charlie Wilson y la CIA, trataron de evitar dejar ninguna pista que condujera hasta Washington, reparando y reutilizando el armamento arrebatado a los soviéticos, recurriendo al mercado negro en países del bloque socialista o incluso recurriendo a Israel para que les entregara las armas de fabricación soviética requisadas a la Organización para la Liberación de Palestina (OLP).

En Siria, gran parte del armamento que acaba en manos yihadistas procede de países como Ucrania, Croacia o Bulgaria, con algunas licencias de fabricación de armas de la era soviética, pero ha sido descubierto armamento fabricado en casi todo el mundo, incluidas armas israelíes, MANPADS en manos de Al Nusrah o misiles TOW en manos de Daesh.

Consecuencias
La intervención soviética en Afganistán constituye indudablemente uno de los capítulos más relevantes de la Guerra Fría, ya que a día de hoy sus consecuencias se siguen sintiendo no solo en el ámbito regional sino a nivel global.

Lo cierto es que las redes del terrorismo islámico, cuyos tentáculos extienden su influencia hasta la actualidad, no existían antes de las operaciones clandestinas de la CIA iniciadas en Afganistán a finales de los 70.

La versión dulcificada sobre el papel estadounidense en la creación de este verdadero monstruo, se justifica con el argumento de que en pleno esfuerzo de la Guerra Fría, valía la pena recurrir a cualquier elemento disponible para desestabilizar a la URSS. Pero realmente, los manejos realizados por los estrategas estadounidenses de la Guerra Fría articularon un programa bien estructurado desde la era Carter y que básicamente mantiene su esencia como activo geoestratégico; la prueba palpable es su papel en Siria.

Tras la retirada de la URSS, en Afganistán la guerra continuó hasta la victoria de los integristas en 1996 y el reinado del régimen talibán (Emirato Islámico de Afganistán); marcadamente retrógrado de acuerdo a sus principios teocráticos, los talibanes acabaron con todos los avances sociales y económicos conseguidos durante la República Democrática de Afganistán.

No es necesario imaginar como sería un hipotético futuro donde Al Nusrah o entidades similares (adopten el nombre que adopten) administrasen Siria tras ocupar Damasco, ejecutar al Presidente y a su familia e imponer la misma sharia que han venido imponiendo en las provincias bajo su yugo; sólo es necesario contemplar que ocurrió en Afganistán.

Para finalizar y volviendo a la historia-ficción; ¿ Qué hubiera pasado si durante la operación estadounidense en Afganistán de 2001, Rusia hubiera entregado masivamente misiles "Igla" a los yihadistas como hizo EE.UU con los Stinger?.

NOTAS
(1) From the Shadows, par Robert Gates, Simon and Schuster ed
(2) La Intervención de la CIA en Afganistán. Entrevista con Zbigniew Brezinski, Le Nouvel Observateur, enero 15-21 Issue, 1998, pag. 76.
(3) http://www.parliament.uk/business/publications/written-questions-answers-statements/written-question/Lords/2017-09-05/HL1251/
(4) https://www.sams-usa.net/
(5) http://www.sinpermiso.info/textos/ideologa-y-electricidad-la-experiencia-sovitica-en-afganistn
(6) http://syrianwar1.blogspot.com.es/2017/11/white-helmets-exposed-as-extremists-65.html
(7) https://original.antiwar.com/porter/2016/11/29/syrian-white-helmets-leader-played-western-media/
(8) http://www.informationclearinghouse.info/47400.htm
(9) https://www.washingtonpost.com/news/worldviews/wp/2014/12/08/the-taliban-indoctrinates-kids-with-jihadist-textbooks-paid-for-by-the-u-s/?utm_term=.f525422978e7